¿Cómo hacer un presupuesto freelance?

Mandar un presupuesto freelance es difícil. Existen mil tarifarios para cobrar tus trabajos… nunca tenés bien en claro cuáles son tus números.

Así que enviar una propuesta de presupuesto es un gran paso como freelancer: es el primer documento con los servicios a completar le dará a un cliente potencial una idea de qué servicios estás dispuesto a ofrecerle y cuánto puede esperar pagar por ellos. También tenés que adjuntar tus términos y condiciones… pero tranqui, te doy un ejemplo para redactar términos y condiciones para freelancers con una plantilla gratuita acá.

Es importante que tengas un presupuesto freelance detallado porque si no elaborás una cotización en base a tus costos, podés terminar llevando a cabo un proyeccto que demandará mucho más de lo previsto. Creeme, he estado ahí.

Cuando tuve que cotizar mi primer trabajo, casi me muero de la angustia. Me daba culpa poner un precio: ¿cómo le voy a cobrar a mi amiga? Por suerte, ella me ubicó en tres palabras: DEJATE. DE. JODER. 🤨

No les voy a mentir: al principio hacer un presupuesto de servicios es prueba y error, sobre todo si tenés poca experiencia en el campo. ¿Lo más importante? No guiarse por números ajenos. Detrás del precio del servicio (o del producto) hay un montón de costos que no vemos. 

Pequeño disclaimer: esta es la forma en que yo realizo mis presupuestos y puede ser adaptada/modificada a gusto y piacere. 

  1. Conocé tus costos fijos y tus costos variables. Desde el alquiler de tu espacio de coworking, pasando por el monotributo, el pago de la membresía de Canva Pro hasta el plan de wifi. Mis costos variables suelen ser plugins para proyectos propios (y, este mes, el upgrade de mi hosting web). ¡Anotá todo!
  2. Contabilizá tus horas de trabajo. Cuando sos independiente, es muuuy fácil no saber cuánto hacés y cómo dividís tu tiempo. Comenzá a trackearlo. Yo hablo maravillas de Clockify, ya lo saben, pero pueden utilizar lo que más les sirva. Cuento mi manera de gestionar el tiempo en este posteo.

Hasta acá: ya sabés cuánto te sale producir y cuánto tiempo te lleva cada proyecto. Es momento de ponerle precio a tu hora de trabajo.

Presupuesto freelance hecho fácil

  1. Usá una calculadora de sueldo emprendedor. Pao de @gestion.up tiene una genial que uso y amo. Los datos que ya recolectaste te van a servir para este paso. ¿Cuál es el valor de tu hora?
  2. Sacá tus cuentas. ¿Cuánto tardás en realizar un proyecto? ¿Cuál es tu nivel de experiencia? ¿Qué tipo de trabajo estás realizando? ¿Tenés la agenda completa? Tené en cuenta que esto es dinámico -probablemente no cobres lo mismo que cuando recién empezabas. 

Detalle: el valor de tu hora no es el único factor para realizar la cotización. Sobre todo, porque incurre en dos cuestiones: 1) a mayor experiencia, mayor capacidad de resolver problemas en menor tiempo 2) tu cliente no tiene idea sobre qué representan 80 horas en un proyecto o cuánto podés lograr en ese tiempo (y nadie tiene la culpa, eh!)

  1. Comenzá a enviar tus presupuestos. No dudes en hacer ajustes y modificar tu estrategia si la mía no te resulta. 

¿Mi consejo? No te compares con otros emprendimientos. Puede servir para saber el estado del mercado… pero la guerra de precios nunca le hizo bien a nadie. 

Tips de un experto

José Antonio Calvo, autor del libro «¿Aún no eres freelance?» marca tres puntos importantes para armar un presupuesto freelance y tener éxito con nuestros clientes.

  1. ¿Con qué presupuesto cuenta el cliente?
  2. ¿Sabemos gestionar bien nuestro tiempo? ¿Cómo podemos ser más eficientes?
  3. ¿Qué valor añadido puedo ofrecer? ¿Cómo puedo cuantificarlo sin que su ponga un extra tiempo para mí?

BONUS: ¡Automatizá tus presupuestos desde tu página web! Yo creé un cotizador de sitios web que, según las opciones que mi cliente vaya marcando, calcula un precio estimado. Genial, ¿no? Podés verlo acá.